prohibido
16/10/2026 08:36 | La Nación
Parece más fácil oponerse a la implacable conducción del fútbol argentino que ganar un torneo. Si el año pasado Estudiantes pudo juntar los dos objetivos, hoy a River le cuesta hasta ilusionarse con lograrlos. Y no porque uno sea causa del otro. A River le cuesta sencillamente porque no se impone, no intimida, no motiva. Es un equipo de jugadores. Como cualquiera, podrá decir alguno. Más que todos...
